Pedir ayuda no equivale a un fracaso. Si estás sobrecargado/a de trabajo, sufrirlo no va a beneficiar a nadie, ni a vos, ni a tu mánager, ni a tus compañeros. Cuanto más nos demoremos en pedir ayuda, peores serán los problemas y menos opciones habrá para resolverlos.

Averigua qué ayuda necesitás:

Antes de que te acerqués a alguien para pedirle ayuda, es importante averiguar por qué necesitás ayuda y cómo sería esa ayuda. ¿Te sentís sobrecargado/a de trabajo porque es una época del año particularmente ocupada? Si es así, debés saber que es probable que todos los demás también se sientan estresados y sobrecargados de trabajo. ¿O quizás es porque te han pedido que hagas más trabajo del que podés acomodar en las horas del día o porque estás cubriendo la carga de trabajo de un colega? ¿Un proyecto está consumiendo el tiempo que asignaste a tus tareas diarias? Tomarse un tiempo para determinar cuánto tiempo necesitás ayuda y qué tareas podés delegar a otros, será un buen punto de partida para tu discusión. 

¿Podrías dañar tu carrera pidiendo ayuda?

Pedir ayuda puede mostrar más fortaleza que debilidad. Demuestra que te esforzás por la más alta calidad y que te preocupás por los intereses de la empresa. A menos que esté claro que todos los miembros de tu equipo están sobrecargados, empezá por pedir ayuda a tus colegas. Si realmente necesitás ayuda, la mayoría de la gente se sentirá halagada de que te hayas acercado a ellos para pedírsela. Sin embargo, tené cuidado de no aparentar que está descargando tareas en tus colegas y asegurate de que cuando te pidan ayuda, vos también respondas positivamente.

Si vas a tu jefe quejándote de que no podés hacer tu trabajo, corrés el riesgo de tener un resultado negativo. Cuando le pidas ayuda a tu jefe, no vayas a llamar a su puerta para rendirte o quejarte de lo mucho que tenés que hacer. Abordá la situación de una manera que demuestre que querés ser capaz de hacer tu trabajo de manera efectiva.

Cómo pedirle ayuda a tu jefe:

- ¡Actuá rápidamente! Cuanto más te demores en pedir ayuda, peor será el problema y menos opciones habrá para resolverlo.

-Creá una lista de las tareas en las que estás trabajando actualmente, en orden de importancia. 

-Calculá cuánto tiempo te llevará hacer cada tarea.

-Pensá de antemano en las posibles soluciones al problema, es decir, ¿cómo se puede redistribuir o priorizar el trabajo? ¿Cómo puede ayudarte tu jefe a resolver este problema?

Esto demuestra que te has esforzado por pensar en el problema por vos mismo y que no esperás que tu jefe te lo resuelva, sino que intentás hacer el trabajo como equipo. Recordá, tu jefe puede sentirse sobrecargado de trabajo y estresado también. Es una buena idea demostrar que aún querés ser responsable y rendir cuentas por el trabajo con el que necesitás ayuda.

Al final, conseguir ayuda no debería ser un gran desafío para un empleado. Un gerente efectivo verá tu solicitud de ayuda como un intento de resolver un problema en beneficio del equipo y de la empresa en su conjunto.

Si le pedís ayuda a tu jefe, y no lo hace, eso debería ser una gran señal de alarma de que es el equipo o la empresa equivocada para vos. Si estás pensando en cambiar de trabajo, ponete en contacto con tu oficina local de PageGroup.