El pasado martes 23 de Junio, se reunieron los representantes de 16 Centros de Servicios Compartidos asentados en Argentina, quienes en total emplean a más de 5 mil personas, para poder conversar sobre las estrategias y acciones que llevaron a cabo durante las distintas etapas de la cuarentena y qué oportunidades se presentan a futuro.

Este encuentro en el que participaron gerentes generales, controllers y gerentes de finanzas, tuvo como oradores a Pablo Peso, Partner en Deloitte Consulting y Guido Biagioni, Sr. Mánager en Page Personnel.

Teniendo en cuenta las medidas asumidas por las empresas durante este periodo, se hizo énfasis en tres etapas: responder, recuperar y progresar.

RESPONDER

La primera etapa fue determinada por las decisiones de contingencia que tomaron las organizaciones al inicio de la cuarentena para gestionar la continuidad operativa. En este sentido, aquellas empresas que reaccionaron con mayor celeridad, vieron un impacto positivo en el compromiso y motivación de sus colaboradores.  

La atención estuvo puesta en la salud de la gente, tratando de mantener la operación y buscando preservar la estabilidad económica de las empresas. 

En el caso particular de este sector, su metodología de trabajo a distancia les permitió estar mejor preparados ante la contingencia tecnológica que otras empresas afrontaron al inicio de la cuarentena. Esto acompañado de procesos  claramente definidos y documentados con anticipación y una metodología de trabajo por objetivos con los colaboradores.

Al consultarles sobre la modalidad de trabajo remoto el 72% de los participantes indicaron que previo al aislamiento obligatorio, tenían un o ningún día de home office/semana y hoy el 55% se plantea otorgar como mínimo 2 días de home office/semana, destacándo tambien que un 23% considera que no habrá obligatoriedad de asistir a la oficina.

Respecto de la productividad en la modalidad digital, el 63% de los asistentes considera que la misma se mantuvo y un 27% que incrementó.

RECUPERAR

La segunda etapa, en la cual nos encontramos, se definió por la toma de decisiones estratégicas, orientadas en identificar los aprendizajes de esta experiencia y fortalecer competencias profesionales en los equipos. 

En el caso de los SSC, el desafío está en tratar de ser un centro de excelencia que provea una ventaja competitiva y no un centro de costo que produzca y sea transaccional. Es allí, que la comunicación entre líderes y sectores interdisciplinarios adquiere importancia, para poder solucionar los problemas cotidianos, proponer oportunidades de mejora y comenzar a trabajar en la experiencia del usuario interno

Para ello, se plantea la necesidad de formar equipos multidisciplinarios que trabajen en proyectos de mejora tanto internos como con proveedores y clientes. Esto tiene un impacto muy positivo en el la motivación y compromiso de los empleados y haciéndolos más eficientes en el mediano y largo plazo 

La necesidad de pensar en soluciones disruptivas que generen ahorro y/o valor agregado, pone el foco en el desarrollo de competencias o la contratación de talento que pueda trabajar con metodologías agiles, por proyectos, o en la implementación de RPA.

También es fundamental evaluar la posibilidad de generar alianzas estratégicas que beneficien a la operación y la marca empleadora. Finalmente, la transformación digital viene de la mano del desafío de desarrollar una nueva forma de evaluar a los colaboradores y plantear un nuevo formato de espacio y metodología de trabajo.

Para avanzar hacia la automatización de procesos con robótica (RPA), el punto de partida es tener procesos eficientes y documentados que luego puedan trabajarse con el área de IT para generar soluciones. Al respecto, el 45% de los participantes considera que se acelerará la automatización (RPA) en los próximos 5 años, un 22% cree que cambiarán las dinámicas y metodologías de trabajo cambiarán y por último, un 18% cree que se acelerará la migración de procesos hacia locaciones con alto nivel de servicio y competitividad en costos.

Esta etapa también comprende el desarrollo de un “Protocolo de regreso” que en una primera instancia, busca hacer un diagnóstico sobre quienes pueden o no volver a las oficinas corporativas., la definición de los grupos y etapas de reingreso, puesta a punto del espacio físico para minimizar las posibilidades de contagio, monitoreo continuo y elaboración de un plan de contingencia en caso de que algún colaborador se enferme. 

PROGRESAR

Finalmente, en la tercera etapa, referida al regreso a la nueva normalidad, el modelo de negocios de los centros de servicios compartidos se plantea favorablemente, como resultado de la necesidad de las empresas de ajustar sus costos, permitiéndoles ser pioneros y disruptivos. Esto se ve potenciado por el hecho de que el aislamiento obligó a las compañías a probar el trabajo remoto y los SSC demostraron estar más que preparados para esto.

La velocidad y con la que se instauró la cuarentena a nivel global puso en evidencia aquellas locaciones  mejor preparadas para una rápida adaptación y con posibilidad de crecimiento. .

El 84% de los encuestados considera que la competitividad argentina aumentará en este sector para los próximos años.

Además, la flamante Ley de Economía del Conocimiento será un factor fundamental para la creación de nuevos puestos de trabajo en el país e ingreso de divisas por la exportación de servicios basados en el conocimiento.

Panorama de los SSC en Argentina

Summary

<p>El pasado martes 23 de Junio, se reunieron los representantes de 16 Centros de Servicios Compartidos asentados en Argentina, para poder conversar sobre las estrategias y acciones que llevaron a cabo durante las distintas etapas de la cuarentena: responder, recuperar y progresar.</p>

<p>Este encuentro contó con la participación de Pablo Peso, Partner en Deloitte Argentina y Guido Biagioni, Sr. Manager en Page Personnel</p>